Documentos Historicos.



PEREGRINOS CALZADOS Y DESCALZOS

 

           


Comienzo este singular artículo, diciendo que yo mismo fui antes que ilustrador, diseñador de calzado de la revista oficial "Piel". Era la década de los 60 y principios de los 70 del pasado siglo, es por eso que conozco bien el calzado, tanto en diseño como en fabricación.

No obstante, el tema que me ocupa es el zapato, sandalia o botas, con los que transitan los peregrinos a Compostela. La palabra "Caminería" no  existía en la Real Academia de la Lengua hasta hace poco. Fue el profesor e investigador  D. Manuel Criado del Val, quien fundó la Asociación Española de Camineria hispánica (El logotipo es de mi creación), y tras largas vicisitudes consigue que la Real Academia acepte este término.  Más tarde se llevan a cabo 13 Congresos Internacionales  de Camineria e incluso cátedras de Camineria en México.

Hoy los peregrinos/as  caminan con calzados bien adaptados a las dificultades de los  caminos. Pero hubo un tiempo de calamidades tales que resultaba más que difícil hacer esta travesía, sin llegar con los pies desechos  al final de cada jornada. Se dice que la sangre que manaba de los cortes y pinchazos la seguían los lobos hambrientos,  quizás también osos y otras alimañas, así que antes que la bota, que salvando la distancia se asemejaron al calzado actual, ayudara a estos caminantes.  Con dicho calzado, personajes del corazón de Europa hicieron el camino,  Es incluso probable que algún holandés caminara desde el puerto  de La Coruña con zuecos.

Quizás en un comienzo lejano, los peregrinos llevaran vendas de paño grueso en las piernas, como los soldados de la 1ª Guerra Mundial. Quizás los peregrinos que volvían haciendo "La Vía Salmonis"  contaran que allí por Finisterrae en una lejana tierra llamada Gallaecia (hoy Galicia) existe una planta llamada Toxo (Tojo) de más de un metro de alta y dotada de unos pinchos, a modo de agujas que destrozaba las piernas de los peregrinos y qué decir, tobillos, talones, etc. Aún si calzaban borceguíes, calzas altas o buenas sandalias no resultaba suficiente para semejante travesía.

Así pues, los peregrinos y peregrinas holandeses, alemanes y países del norte se quedaban asombrados de aquellos  "zapatos de madera de Galicia", tan parecidos a los suyos, pero que se movían con más holgura, antes comprobaron que los de Asturias e incluso Santander estos mismos "zapatos", tenían unas  cuñas en la base.

Pero un día unos gallegos montañeses de los "Caminos del Norte" dijeron a los peregrinos extranjeros y forasteros del sur: ¡"Teñedes que caminar con  zocos"!.. . 

-  Pero ¿qué son unos Zocos?

Son unos botines con la suela gruesa de madera de  Boj y el resto de cuero fuerte. Además tienen que ir acompañados de gruesas medias de algodón, parecidas  a las bávaras alemanas, y  así, solo  así se podría llegar bien al destino. Los "Zocos"  (zuecos, no confundir con "caitanas" o zuequitas).

El "Museo Hermético" que registra toda la iconografía de los "Caminos del hombre" nos muestra en la página 563 un grabado precioso y preciso, de un peregrino sobre un laberinto alto y profundo y lleva por título: "El alma de un peregrino cristiano se deja guiar por la palabra de Dios".  Y en la página 564 una foto genial y no muy conocida  y lleva este texto:  "Santiago era patrón de médicos y alquimistas según la leyenda "Aurea" venció en España a "Hermógenes", o "Hermes Trimegistro",  lo que le obligó a administrar el saber de éste". Algunos estudiosos del tema creen: "¿Heredó el Maestro Mateo estos conocimientos?".

En este Codex, llamado "El Museo Hermético", también hay una foto con la ropa de los peregrinos alemanes (1667), que entre capa, bordón, hay una especie  como de gruesas alpargatas, lo que resulta cuanto menos chocantes.  Hay un peregrino que por su peculiaridad escribo. Está realizado por el misterioso y genial  W. Blake y el título de la obra lo dice todo: "Mira he visto a un hombre cubierto de harapos, que retiraba la vista de su casa. El hombre además de harapos, llevaba también un libro (una guía quizás) y un gran peso  a sus espaldas". Este dibujo representa a este personaje, super cargado  y abatido, como si en sus espaldas cargara el peso de todos los hombres, sin calzado y como digo, harapiento y el título de este grabado es: "The Pilgrim Progress" (1678).

Podría extenderme más sobre el calzado y la desnudez de los piadosos  peregrinos jacobitas. Quizás si en un principio fueron descalzos, la leyenda no dice que el cuerpo del Apóstol, que llegó en una "Barca de pedra" a Padrón (o Pedrón) fuesen descalzos sus discípulos. Lo que sí es cierto, es que los marinos que llegaron atrás, subían a las jarcias y velamen descalzos, así sus pies se aferraban mejor a este cordaje.

Dicho lo cual, como todo ejercitó del mundo aprendió:  "Unas buenas botas hacen un buen soldado". Y como un dato más,  cuanto menos, curioso para vosotros, deciros que:  Os muestro un diseño mío, de unos zapatos de mujer con curioso tacón, que representa "un tornillo que entra en la tierra, con la que se hermana" y un broche con una pequeña vieira.

Lógicamente están concebidos como calzado especial para las damas de la Cofradía del Apóstol y cuantas damas acudan a bodas y ceremonias en la Catedral de Santiago.

Mariano de Souza. Pintor del Camino desde 1979
Academia Inter. Camineria (C.E.S. I.C)
Escuela Superior de Ingenieros, Caminos, Canales y Puertos (Madrid)


                  
EL PORTICO DE LA GLORIA O ARCO IRIS AL CIELO (MARIANO DE SOUZA, PINTOR DEL CAMINO).
 Para conocer el “Arte de Pintar las piedras”, debemos remontarnos a un texto muy antiguo conocido como “Physica Kai Mystica”, referido a las cosas naturales y a las cosas ocultas. Y distingue las cuatro fases del “Opus Mágnum”, y son cuatro colores: El Negro (Nigredo); La Fase Blanca (Albedo), la fase amarilla (Citrinitas) y la Fase Rojo (Rubedo). No hace referencia al Azul. No obstante parece que esta división ha sobrevivido con pequeñas modificaciones en la Alquimia. Estos estaban incluidos en los colores planetarios. Así el “Dictionaire Mytho-Hermético” (París 1787) nos dice refiriéndose a la Alquimia, de su fabricación: 1.- Calcinario: Oxidación –Aries 2.- Congelatio: Cristalización –Tauro 3.- Solutio: Disolución – Cáncer 4.- Digestio: Disgregación – Leo. 5.- Destilación: Segregación – Virgo 6.- Sublimatio: Refinación – Libra 7.- Separatio: Separación – Escorpio 8.- Ceratio: Solidificación en estado ceruminoso – Sagitario 9.- Fermentario: Fermentación - Capricornio. 10.- Multiplicatio: Multiplicación – Acuario. 11/12.- Dispersión Pulverizado sobre metal común – Piscis – Géminis. (Esto corresponde a una lista secreta de Fabricación de los colores) Y sobre los grados de humedad de estos pigmentos y el soporte, dice el mítico Nicolás Flamel (Recordemos que Flamel hizo el Camino de Santiago y está representado en la Catedral de León): - Por humedad y frío, el Negro profundo, después el azul oscuro, el azul claro y el amarillo blanquecino, en los extremos se mantienen en equilibrio. Sigue la fase de Irisación, que finaliza en amarillo puro, y se va blanqueando en seco y caliente. Este pasa a continuación por efectos de la cacinación por un rojo amarillento y finalmente por púrpura del “León Rojo”, que se eleva hacia el zodiaco en el disco cromático. No obstante, sobre esta teoría de los colores químicos que describen algunos alquimistas (Alquimia-Mística) “esta ciencia” no fue utilizada por ellos, como tenía que haber ocurrido, constata Goethe en su “Historia de la teoría de los colores”. El anterior texto citado “Physica Kai Mystica”, está datado en los siglos I y III a.c. Fue sacado a la luz por un discípulo de Demócrito y publicado bajo su nombre. Algunos monjes místicos conocían este texto y la fabricación “mágica y mística del color . ¿Acaso conocían los pintores del Pórtico esta fórmula?. Y si es así, ¿la transmitieron a los maestros pintores del Románico?. Para Demócrito incluso “Los colores se deben al movimiento de las constelaciones variables de partículas infinitamente pequeñas y exentas de cualidades al que llama átomos indivisibles”. Pero centrándonos en el objetivo central de este escrito, los colores del Pórtico de la Gloria, creo que su policromía nos habla además de una escuela hispánica, no solo en la arquitectura y escultura, sino también, de una escuela de color, como asevera el profesor Pedro de Palol. “Fue acompañada de otra escuela pictorica” y continua, si bien la pintura mural románica llegó fragmentada y está en pequeñas iglesias y murales, que por no disponer de recursos “fueron limpiadas” y decoradas con estilos de épocas posteriores. Pero se conservan fragmentos frescos y Románicos en Castilla, León y Galicia. (En León la llamada Capilla Sixtina del Románico (San Isidoro de León). Y en cuanto al Pórtico de la Gloria uno se pregunta; ¡al pronto! ¿Fue Mateo un artista provenzal atraído por la llamada “Fábrica del Camino de Santiago?. La obra del Maestro Mateo fue policromada y restaurada en el Siglo XVII (en la cumbre de la Alquimia) y al parecer se mantuvo la misma gama de colores. Y la pregunta inevitable es: “¿Cómo se fabricaron estos colores?. Existe un tratado de la pintura titulado: “De Diversis artibus”, de Teófilo, un monje alquimista del Siglo XII. Parece un recetario sobre Técnicas de Arte Medieval, en el que no falta la pintura. Y la Fundación Martín Bodmer, conserva un manuscrito con una ilustración preciosa con un autorretrato del Monje Pintor Frater Rufilius, en Ginebra. Otros manuscritos incluyen detalles con un artista con recipientes de pigmentos de pintura románica entre 1360 a 1375, como la British Librery de Londres. Y ahora sí, ¿Cuáles fueron los pigmentos que se usaron?: Los más fáciles de obtener son los de las tierras ricas en hierro, (Galicia las tiene en abundancia) y son conocidos estos pigmentos como ocres. Estos pueden presentar diferentes tonos como amarillo, naranja, un tipo de rojo y marrón. Otros materiales de el Cinabrio, un mineral de Mercurio ( preferido de los alquimistas) que se producía en las minas de Almaden (Ciudad Real), que daba un rojo intenso, también llamado Bermellón, que se obtenía mezclando azufre y mercurio. Para crear el color amarillo, lo obtenían de un pigmento al que llamaron: Oropimente, que es altamente tóxico por un alto contenido en arsénico, fue muy valorado el amarillo brillante que les recordaba al oro. Importantísimos son los minerales con base de cobre, los azules y verdes, sin duda este último mezclando pigmento azul + amarillo. Ahora bien, el pigmento más valorado y preciado es el azul, conseguido con Lapislázulis. Es una piedra semipreciosa originario de Afganistán, e importado del norte de Italia. Por otro lado, los maestros de obras alquímicas, conseguía el rojo fabricándolo en alambiques. Los procesos de fabricación alquímico fueron usados por los Egipcios y Griegos, también los Romanos. Algunos colores tenían su origen en la búsqueda de una medicina, cerámica o incluso un perfume. El manual de Teófilo (Siglo XIII) nos describe recetas de pigmentos como el blanco de Albayalde a partir de tiras de plomo puestas en vinagre y metidas en recipientes que se enterraban en estiércol, activaban una reacción alquímica conocida como Albayalde, este color fue “especial”, para los maestros del románico. De una planta de la india conocida como Índigo se obtenían un azul empleado para teñir indumentario y los famosos púrpuras se obtenían de unos caracoles marinos llamados “Murex Brandaris”, que se encuentran en las costas del Mediterráneo oriental. Los tenían que importas y el precio fue muy elevado. Y por último, claro está, el llamado “Color de Dios” el oro. El maestro del color Románico y los famosos iconos ortodoxos utilizaban el oro para simbolizar la Luz Divina. El oro poseía un valor religioso tal que las grandes civilizaciones lo usaron siempre como talismán-sagrado. El oro representaba al Sol y la plata la Luna en el románico. El oficio de “Maestros del coloro se transmitía oralmente, salvo alguna excepción. Resulta imposible saber qué figuras fueron tal o cual maestro. Palabras tales como “Machacado” o “Destilar”, son propias de estos “Maestros del color”, muchos de ellos monjes. Aún así, los pigmentos han sufrido pocos cambios sustanciales, pero el tratado de la pintura de Lomazzo, habla de gran cantidad de combinaciones y nos trae un pequeño avance en el siglo XVIII, ya que no nombra treinta colores. Algunos estudiosos de hoy creen que fue la Alquimia Árabe que poco después del siglo VIII procuró los llamados “Colores nuevos” a occidente, de esta Leonardo da Vinci conocía mucho. Otros colores además de los anteriormente he nombrado fue el Rojo de Plomo, de tinte anaranjado y los derivados de miniaturas. No olvidemos que “Miniaturas” es un derivado del verbo “Miniare”, que se refiere a un pasaje de los colores vivos, de ahí colores como la Graza, o verdes procedentes del Iris o de Bayas.

 Mariano de Souza “Pintor del Camino desde 1979” Miembro de las Academias de Arete Internacional de Roma. Instituto Superiori di Cultura y de la Academia Internacional de Camineria (Universidad Politécnica de Madrid). Septiembre 2020. Madrid.





 

Algunos documentos sobre el Hospital Real de Santiago de Compostela

Los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, destacaron por el apoyo, impulso y ayuda continuos a la peregrinación Jacobea. Tras la toma y reconquista de Granada se percibe una decidida actuación en este sentido. 

Uno de los logros mayores fue, sin duda, el proyecto y ejecución del llamado “Hospital Real de los R.R.C.C”, también conocido como “Hospital Real de Santiago”. Creo que todos los lectores de este trabajo habrán podido contemplar y admirar este  edificio. En 1954, tras una excelente reforma, se integró en la Red Nacional de Paradores de Turismo. 

El diseño del edificio se realizó por Enrique Egas, nacido en Flandes. Su proyecto inicial tuvo después algunos cambios. La obra se inició en 1501 y acabó unos diez años más tarde. En siglos posteriores se hicieron otras reformas, en la fachada o en partes del edificio. 

La conquista del reino de Granada tuvo un coste extraordinario para la hacienda Real. No en vano se habla de la primera campaña bélica moderna. Se utilizó una gran artillería para el asedio de las plazas principales. Se empleó un gran contingente de hombres durante largo tiempo, y se abrieron largos caminos carreteros para llevar víveres y suministros al ejército. 

Pese a esto los Reyes no descuidaron ese empeño y esas necesidades urgentes que tenía la Ruta Jacobea, y en especial la ciudad de Santiago. Y para ello acudieron a dos fuentes de recaudación: el Voto del Apóstol y la predicación de una Bula para recaudar dinero en los países cristianos.





  1. El Voto de Granada o del Apóstol Santiago.

 

Los Reyes crearon un nuevo impuesto tras la conquista de Granada. Usaron de sus facultades e instituyeron un impuesto específico en favor del Arzobispado de Santiago; es el conocido inicialmente como Voto de Granada. Más tarde se extiende a todos los Reinos de Castilla con el nombre de Voto del Apóstol. 

  Este Voto aparece recogido en un extenso documento del Archivo de Simancas. Vamos a señalar aquí lo esencial del mismo:

“Nos, don Fernando y doña Isabel de Castilla, de León… (…): 

  Avemos acordado, después de aver dado muchos loores y gracias por ello [conquista de Granada] a Dios Nuestro Señor, de hazer parte de esta victoria y triunfo al dicho Señor Apóstol de Santiago, y hacer gracia y donación y limosna a su santa Iglesia y ministros de ella. (…) Por la presente damos, donamos y ofrecemos  -por Nos y por Nuestros Sucesores que después de Nos reinaren en los dichos Reinos y Señoríos…-, al dicho bienaventurado Apóstol Señor Santiago, como Patrón, y a su Santa Iglesia de Santiago, -que es en el dicho Reino de Galizia-, media fanega de pan, del pan que se cogiere en el dicho Reino de Granada…” 

  Los Reyes, el clero, la nobleza, el pueblo todo, tenían la clara conciencia de que había acabado una etapa  y un afán perseguidos por siglos: la toma y reconquista de la Hispania Goda. Un territorio gobernado por los Reyes Godos, que mantuvo elementos jurídicos, formas de vida romana e incorporó otras, dando lugar a  esta España Goda. Y tras la invasión y sometimiento de los árabes, nunca abandonó el sentido de pertenencia a unos orígenes, a una cultura y sobre todo, a una religión. Y así, siempre aparece esa añoranza en esos largos siglos de invasión: en las Crónicas Reales, el Romancero,  la literatura, en la vida y anhelos de generaciones enteras…  Y ahí aparece la figura del Apóstol y la leyenda viva de quien ampara y da cuerpo de unidad a esos Reinos. Santiago es el personaje a quien se encomiendan las huestes y ejércitos cristianos, la figura poderosa que alienta en los combates, una poderosa creencia en el imaginario cristiano desde la batalla de Clavijo… 

  Los Reyes Católicos crean así un impuesto que va a permitir durante siglos financiar y sostener gran número de hospitales e instituciones del Camino de Santiago.  La propia catedral de Santiago se podrá mantener y ampliar con estos recursos. 

        2.La Bula de Alejandro VI para edificar un hospital de peregrinos en Santiago. 

  Isabel y Fernando acudieron, además, a un medio ampliamente utilizado en la Edad Media para erigir grandes construcciones de culto, como catedrales, basílicas, monasterios…,: la limosna mediante predicación en diversos reinos de la Cristiandad. 

La  caritas cristiana había nacido hacía siglos y con ella, en parte, se edificaron muchas catedrales, basílicas y otros templos en la Europa Cristiana.

    Los Reyes se dirigieron, pues, al papa Alejandro VI para dar su aprobación a una bula que permitiera recaudar limosnas para el hospital que se pretendía construir. Y el papa concederá la bula a través de un breve o resolución papal. 

  “… desiderantibi uni hospitale per peregrinis et alis pauperibi recipiendis en duabi capellis et cimiterio in ciutat Compostellan…” Pat.Real,leg.60,doc.58

   Este breve se firmó en Roma el 16 de noviembre de 1499. 

Recibido el breve los Reyes actuaron de inmediato y comunicaron la bula a reyes de diversos países, arzobispos y otras altas dignidades de la Iglesia. Como ejemplo  vamos a trascribir la carta que se envió a los Reyes de Navarra, por ser una de las más completas que figuran en los archivos. 

Predicación de la Bula de Santiago en Navarra: (AGS, Cámara de Castilla, CED 6, 21,7) 

“ Muy ilustre Rey y Reina de Navarra, nuestros muy caros y muy amados sobrinos. Nos, el Rey de Castilla, de León, de Aragón… vos enbyamos mucho a saludar como aquellos que mucho amamos…Salud y honra, quanta vos mismo deseáys.





Nuestro Muy Santo Padre, a suplicación nuestra, ha concedido una su Bula aplicada con muchas prerrogativas e  yndulgencias en favor del Hospital que nos agora nuevamente mandamos hazer en la ciudad de Santiago, por la mucha necesidad que en que en aquella ciudad ay deste hedificio para recibir y acoger los pobres peregrinos, y curar los enfermos que de continuo vienen de diversas partes de la Cristiandad a visitar el Santo Cuerpo del Señor Santiago. 

  Y porque la obra es grande y suntuosa y tiene necesidad de dinero para ellael administrador de dicho Hospital ha acordado enbyar personas a predicar y hazer publicar la Cofradía del dicho Hospital y asimismo, las indulgencias plenarias contenidas en dicha Bula, señaladamente a ese vuestro Reino y señoríos, donde dicen que tienen especial devoción a este Glorioso Apóstol, y por la obra tan santa y meritoria. 

  Y nos tenemos mucho deseo que se acabe lo más presto que se podrá…” 

  La carta está dada y firmada por el rey Fernando en la villa de Madrid, el 26 de noviembre de 1502. La reina Isabel vivía ya por esas fechas, de forma continua, en Medina del Campo, Corte Real en ese reinado, al deteriorarse su salud de forma lenta e implacable. Casualmente, dos años después de esta carta, el 26/11/1502, fallecía la gran reina. Uno de los días más tristes y oscuros en la historia de España.   

  En negrita hemos querido resaltar algunos aspectos y juicios que la carta contiene. Datos sobre el Hospital de Santiago hay muchos en Internet. No queremos, por ello, copiar o traer datos que tiene aspecto divulgativo. Porque pretendemos traer aquí la autenticidad del documento histórico, la que no vamos a encontrar en revista ni página alguna, el trabajo puro de investigación que nos dan las fuentes de los Archivos Históricos. 

  Por último. Una figura clave en esta misión fue el deán de la catedral en esa época, don Diego de Muros. Vamos a tratar de hallar datos de su figura en homenaje a una persona clave en esta gran empresa. Y si aparecen, y son suficientes,  aquí aparecerán algún día.

 









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